¿Qué ha pasado?
A partir del 2 de agosto de 2026, la Unión Europea empieza a aplicar de forma estricta las normas de transparencia de la pionera Ley de IA (EU AI Act). Todos los desarrolladores y empresas deberán etiquetar de forma clara e inconfundible cuando un vídeo, audio o imagen sea un deepfake o haya sido generado artificialmente. Además, los chatbots tendrán la obligación explícita de identificarse ante el usuario para que este sepa en todo momento que está hablando con una máquina y no con una persona.
¿Por qué te debe importar?
A partir de ahora será mucho más fácil diferenciar la realidad de la ficción digital. Las grandes plataformas de contenido tendrán que incorporar etiquetas y marcas de agua digitales legibles para que no te la den con queso cuando veas un vídeo sospechoso o recibas una llamada sospechosamente «humana».
